Gabriela Sierra Cibiriain es Licenciada en Historia y Master en Gestión del Patrimonio Cultural por la Universidad de Zaragoza. Gracias al proyecto "Amarga Memoria" del Gobierno de Aragón ha podido escribir su primer libro. Actualmente se encuentra trabajando en varios proyectos de investigación histórica.
"Este libro ha supuesto para nosotros el inicio de nuestra vida “profesional” en el mundo de la investigación, un hallazgo o redescubrimiento de lo que en realidad nos gusta, la historia, la investigación y seguir conociendo nuestro pasado. Este trabajo, como todos los primeros que se realizan, nos ha introducido en un mundo que nos apasiona, que cada día te descubre nuevos recursos y que te ofrece delicadas alegrías a la hora de encontrar, leer o descubrir algo de lo que no tenías constancia. Queremos difundir la historia de unos jóvenes que además de tener la curiosidad de conocer que es lo que ocurría en el mundo, tenían una gran conciencia política y una percepción justa de la vida. Todo ello lo utilizaron para crear una organización que creció por todo el territorio aragonés, con la que pretendían construir un mundo mejor. Con este libro pretendemos contribuir a mantener la memoria no solo de esta organización sino del período que tratamos, la II República y la Guerra Civil, para ser conscientes de cómo hemos llegado a disfrutar de la democracia actual."
Francisco Gracia está cursando la Licenciatura de Historia en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza. Ha militado durante más de diez años en las Juventudes Socialistas y actualmente trabaja para el Grupo Parlamentario Socialista del Congreso de los Diputados.
"Para mi ha sido toda una experiencia explorar el pasado de una organización en la que he militado durante tantos años, descubrir la pasión y la razón con la que un grupo de jóvenes aragoneses y aragonesas luchaban por un mundo mejor. Cuando militaba en Juventudes, solo teníamos conciencia de que durante la república habían fusilado a varios miembros de la organización; conocíamos el nombre de José Antonio Baras, de Froilan Miranda y pocos más. La vaguedad de ese conocimiento ha sido uno de los motivos que nos ha llevado a realizar este trabajo de investigación, porque creemos que estas personas, a las que le quitaron la vida cuando lo único que hacían era trabajar por un mundo más justo, se merecen, al menos, que recuperemos cual fue su labor. Por eso quisimos saber más sobre estos muchachos y muchachas, quisimos saber que hacían, como se organizaban, cuales eran sus objetivos, en definitiva, hemos intentado escribir un relato sobre como pensaban, cuáles eran sus ideas y que hacían para llevarlas a cabo. A mi, una vez conocida su trayectoria, solo me queda hacer una cosa, aunque sea más de setenta años después: darles las gracias por el ejemplo de honestidad y honradez."